El oficio de agricultor en nuestra familia se remonta a más de 200 años de legado, trabajo día tras día en los viñedos que nos dan el fruto para elaborar nuestros vinos. Nuestros antepasados nos legaron tierras cargadas de futuro sin ser conscientes de su potencial. El sudor de su trabajo y su amor por el campesinado nutre las raíces de nuestra historia.

Pero había que dar un paso adelante. Nosotros, Joan y Francesc, hermanos e hijos del oficio de casa, pusimos en marcha, en 2009, el proyecto Bodega Frisach para poner en valor su trabajo, poner en valor el territorio y sus viñas.

Celler Frisach nace para reivindicar la humildad, el campesinado, la viticultura y Corbera d’Ebre. También la sensibilidad y la creatividad expresadas a través de nuestros vinos elaborados siempre con variedades de la Terra Alta.
Somos raíces, somos Corbera, somos vino.

Filosofía

Celler Frisach nace del mundo del campesinado, esto nos hace tener un punto de vista propio y diferente. Nuestra idea implica experimentar con las uvas, descubrir nuevos caminos respetando siempre nuestras raíces, nuestros orígenes. Libertad.
Consideramos importante mantener coherencia con nuestros valores. Nuestra tarea no es otra que dar valor en la tierra que trabajamos y este hecho reclama trabajar la agricultura ecológica siempre con variedades ancladas en la Terra Alta, como lo es la garnacha.

La Bodega nace de las manos de dos hermanos, Joan y Francesc Ferré.

Somos como un árbol, las raíces y las ramas. Uno ligado a la arcilla y las piedras. El otro soñador. Aéreo como las hojas y los brotes.